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Mary McGillivray

Para todos los viajeros curiosos y apasionados por la historia, tenemos a alguien muy especial que presentarles: ¡Mary McGillivray, historiadora, amante del arte, y exploradora veterana de Europa!

Tu guía definitiva para descubrir el continente

En tiempos de antaño, al finalizar sus estudios, los jóvenes adinerados, en especial en el Reino Unido, se aventuraban a realizar un “Grand Tour”. La duración del viaje podía variar dependiendo de los intereses y los ahorros de cada uno. Sin embargo, solían centrarse en la exploración intelectual y cultural: absorber la grandeza del teatro griego, contemplar con asombro las pinturas del techo de la Capilla Sixtina, degustar las delicias de la cocina francesa. A fines del siglo XVIII y comienzos de XIX, las mujeres británicas comenzaron a viajar también. Al igual que sus contrapartes masculinas, buscaban la educación y el refinamiento que el continente ofrecía. Hay quienes escribían impresionantes diarios de viaje y artículos periodísticos, los cuales eran devorados por las personas en sus hogares. Durante este tiempo, en muchos casos, las mujeres no podían disfrutar de las mismas experiencias viajeras que los hombres. Afortunadamente, hoy vivimos en un mundo mucho más igualitario, donde hombres y mujeres pueden emprender viajes que cambiarán sus vidas. Y, si bien el “Grand Tour” necesita modernizarse, su objetivo principal sigue siendo de actualidad. Hoy, vamos a conversar sobre cómo es esta experiencia, en especial para las viajeras en solitario. Y para ayudarnos, llevaremos con nosotros a la única e inigualable Mary McGillivray. 

Los orígenes del “Grand Tour”

Primero, lo primero. Profundicemos un poco en qué era originalmente el “Grand Tour”. Como ya dijimos, estaba destinado a hombres jóvenes con bolsillos importantes. Usualmente, realizaban este viaje como un rito de iniciación, luego de terminar sus estudios, antes de comenzar a trabajar. Los “Grand Tours” más tradicionales iniciaban en el Puerto de Dover. Luego, los viajeros cruzaban el canal en barco hasta Bélgica y, desde allí, viajaban hacia el sur pasando por países como Holanda, Alemania y Suiza, todo con un destino en mente: las riquezas culturales e históricas de Italia. En ese entonces, las mujeres raramente podían viajar sin chaperones, aunque esto cambió en cierta medida con la expansión masiva de los ferrocarriles. 

Puerto de Dover, Inglaterra
Puerto de Dover, Inglaterra.

Mi tour moderno de Europa

¡Regresemos al presente! Decidí recorrer algunas de las paradas originales del antiguo “Grand Tour” con un giro definitivamente moderno. Comencé mi exploración en las profundidades de los Alpes suizos. En el siglo XVIII, los turistas del Grand Tour cruzaron los Alpes a pie, arriesgándose al mal tiempo, las temperaturas bajo cero y los lobos. Aunque no puedas creerlo, ¡algunos turistas incluso le pagaban a un lugareño para que les diera un recorrido por las montañas! Esto es algo del pasado, por supuesto. En cambio, elegí hacer un tributo al siglo XIX y exploré este mágico lugar en el Bernina Express, una importante ruta ferroviaria que comienza en Coira o St. Moritz, y luego avanza por más de 55 viaductos, 39 túneles y cientos de asombrosos paisajes naturales y pequeños pueblos encantadores. Para mí, las vistas de los grandes ventanales del tren son inolvidables, en especial cuando se alcanzan los 2328 metros de altura. 

Bernina Express en los Alpes, ©Switzerland Tourism.

Italia, Siena

Una vez que crucé los Alpes, comencé a viajar al sur, hacia Siena. En palabras del escritor del siglo XVIII Samuel Johnson: “Un hombre que no ha estado [en] Italia, será siempre consciente de un complejo de inferioridad”. Sin embargo, no soy un hombre, y, en realidad, Samuel Johnston nunca viajó a Italia. Entonces… quizás necesite otra fuente de inspiración. ¿Qué te parecen estas mujeres? Durante mucho tiempo, viajar había sido un lujo para hombres de la clase alta. Sin embargo, a fines del siglo XIX, con el auge de la emancipación femenina y la invención del ferrocarril, cada vez más mujeres de la clase alta emprendían sus propios Grand Tours por Europa. Las dos mujeres de ese retrato, Jane y Annie Cobden, visitaron Siena en 1881, y fueron fotografiadas aquí en el estudio de Paolo Lombardi. Resulta que también son mis ancestros. Mientras paseaba por esta vieja ciudad, me sentí realmente conectada con mis antepasados. Con sus tonalidades de tierra tostada y ocre intenso, Siena representa la quintaescencia de la antigua elegancia italiana, y no ha cambiado mucho desde que los Cobdens la visitaron. En el corazón de la ciudad se encuentra la catedral a rayas, la cual es considerada un ícono local y una de las iglesias más impresionantes de Europa. Exploré cada rincón y recoveco del edificio, admirando sus ídolos esotéricos y sus antiguos relatos religiosos. A continuación, visité el Palacio Comunal de Siena, una estructura imponente que comenzó a construirse en 1297 y en la cual han vivido todos los líderes de la ciudad. Hoy en día, el edificio también es hogar del Museo Cívico, un lugar para profundizar acerca de la historia de Siena y toda la región. 

Siena, Italy
Siena, Italia.

Italia, Nápoles

Puede sonar a frase romántica, pero en el siglo XVIII fue literalmente la emoción del peligro y la amenaza de destrucción lo que situó a Nápoles en el mapa del turismo. Déjenme explicarles. A diferencia de lo que ocurre hoy, el Monte Vesubio, conocido sobre todo por su catastrófica erupción del año 79 d. C., que sepultó Pompeya y Herculano bajo las cenizas, estaba en plena erupción en el siglo XVIII, y los jóvenes caballeros ingleses de sus Grand Tours no se cansaban de visitarlo. Estaban obsesionados. Escribieron libros, poesías e hicieron pinturas sobre el drama del Vesubio y la ciudad que duerme a sus pies. Muchos de ellos incluso subieron la montaña a pie. Durante mi visita, el volcán estaba, por supuesto, tranquilo. No hay riesgo de una segunda oleada de ceniza, ¡menos mal! Sin embargo, me gustaron los adoquines de las calles hechos de lava volcánica.  

Pompeya era fascinante por su importancia como lugar donde vivían los romanos. Sabemos mucho sobre el gran imperio. Todos hemos visto los templos, las estatuas y el oro. Sin embargo, ¿tienes alguna idea de cómo era la vida cotidiana en la época romana? En Pompeya lo descubrirá. Incluso hay lugares donde antes había restaurantes de comida rápida. Una buena forma de sumergirse en esta época es visitar el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. Recorrí su vestíbulo y galerías y me encantó cada lugar. 

Pompei, Italy.
Pompeii, Italy

Consejos y recomendaciones: viajar en solitario por Europa 

¿Estás comenzando a planear tu viaje en solitario? ¿No sabes con seguridad a dónde ir, cómo moverte, cuáles son las prácticas de seguridad recomendadas? Es perfectamente normal. ¿Cuál es nuestro mejor consejo? Busca el apoyo de otras mujeres que ya hayan hecho su “Grand Tour”. Le pedimos a Mary que compartiese con nosotros sus consejos más útiles para que puedas iniciar tu aventura en solitario por Europa con toda seguridad. Esto es lo que nos dijo:  

  • Europa es uno de los lugares más seguros del mundo, en especial para las mujeres. Puedes explorar países de este a oeste y de norte a sur con la confianza de que estarás segura.
  • Hay algunas cosas que tal vez debas considerar para hacer que tu viaje sea incluso más seguro: Lleva una fotocopia de tu pasaporte. Lleva una tarjeta bancaria contigo y deja otra en tu alojamiento. También es muy útil llevar algo de efectivo. Si te alojas en un hostal o en un espacio comunitario, asegúrate de que tus pertenencias estén a salvo. Toma únicamente taxis legales y registrados.
  • Compra una tarjeta sim local (¡no seas tacaña en este punto!) con buena cobertura en todos los países que visites, e invierte en una batería portátil para cargar tu teléfono mientras te paseas. Tener acceso constante a tu teléfono y a internet te dará tranquilidad como viajera en solitario y ¡te simplificará la movilidad!
  • Y, por último, ¡confía en tus instintos! Tu criterio será un buen guía.

Lugares emblemáticos, nuevas experiencias

Seguro que cuando piensa en Europa innumerables lugares famosos le vienen a la mente. Algunos como la Torre Eiffel, el Coliseo de Roma o la torre inclinada de Pisa permanecen en la mente de los viajeros como los monumentos más emblemáticos, no sólo de Europa, sino también como iconos en todo el mundo. Todos ellos, han atraído a visitantes de todo el mundo durante generaciones y siempre por una buena razón. Pero mientras que estos lugares de visita obligada en Europa siguen siendo los mismos, a lo largo de los años se han ido actualizando para ofrecer experiencias y servicios nuevos que hacen que su visita sea más excitante que nunca.