- Llegue a Bucarest y parta hacia la ciudad de Bran. Descubra el santuario de osos “Libearty” y aprenda todo sobre los osos pardos rumanos.
- En el corazón de Rumanía, se encuentran las montañas de los Cárpatos, hogar de la famosa Transilvania y del Castillo de Bran en la ciudad de Brasov.
- Aproveche y disfrute de las grandes oportunidades para practicar senderismo, ciclismo de montaña y paseos a caballo en las montañas de los Cárpatos.
- El delta del Danubio es el segundo más grande de Europa y el mejor conservado dado que está declarado reserva de la biosfera por la UNESCO. El delta y la costa del Mar Negro son también perfectos para practicar deportes acuáticos.
- En la Reserva Natural del Lago Srebarna, descubra la Vía Póntica, una ruta de migración de aves entre Europa y África.
- Haga una parada en Veliko Tarnovo, antigua capital y centro cultural e intelectual de Bulgaria.
- En Sofia, la elegante capital de Bulgaria, visite la Iglesia de San Jorge, la Iglesia de Santa Sofia y el Museo Histórico Nacional.
- Pasee por los jardines y relájese junto al lago Lily en el Parque Borisova Gradina.
Los tesoros naturales de los Balcanes
Bucarest a Sofia
En camino
Sofia a Montenegro
- Cruce a Serbia y visite el Parque Nacional Kopaonik, la montaña más alta de Serbia, justo en la frontera con Kosovo.
- En Belgrado, la capital de Serbia, no se pierda la fortaleza y parque de Kalemegdan, la calle peatonal Knez Mihailova, la Plaza de la República (Trg Republike), el Museo y Teatro Nacional y el bohemio vecindario de Skardarlija.
- En el Parque Nacional de Tara, súbase a una balsa y navegue a través de la garganta del río Drina.
- Una vez en Montenegro, visite el Monasterio Moraca, el mayor edificio ortodoxo medieval del país.
- Continúe hasta Zabljak y el Parque Nacional Durmitor, para ver el cañón del río Tara, el más profundo de Europa.
- Viaje a la montaña Biogradska para admirar su impresionante y romántico lago glacial.
- Haga una parada para degustar y conocer la cultura del café en Podgorica, capital de Montenegro. Diríjase hasta Cetinje a los pies del Monte Lovcen, el corazón espiritual de Montenegro, y visite el Museo de Cetinje.
En camino
Montenegro a Zagreb
- Dea un paseo por el casco antiguo de Dubrovnik, y explore el Palacio del Rector, la Torre del Reloj, la Columna de Orlando y el Palacio Sponza.
- No te pierda el Monasterio Dominicano y el Monasterio Franciscano con su encantadora farmacia, una de las más antiguas del mundo.
- Viaje hacia el norte a lo largo de la costa de Dalmacia hasta la ciudad de Split. Recorra el laberinto del siglo IV que es el Palacio de Diocleciano y aprende sobre su historia.
- Continúe hacia la histórica ciudad de Trogir, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
- Aterrice en cualquiera de las más de mil islas de Croacia, muchas de las cuales se preservan como parques nacionales.
- Haga una parada en la costa del Adriático y disfrute de la pintoresca ciudad de Zadar.
- Explore el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y el parque nacional más conocido de Croacia.
- En Zagreb, visite los puntos más emblemáticos de las diferentes etapas del medioevo, como el Parlamento, la Puerta de Piedra, el Palacio Arzobispal y termine en la majestuosa Catedral de Zagreb.
En camino
-
No empiece una excursión sin el equipo de montaña adecuado, algún mapa y conociendo la información práctica de la zona.
-
Aprenda a decir gracias en Rumano (mulțumesc), en Búlgaro (blagodarya vi), y en Croata (hvala vam sto ste). Los ciudadanos locales lo apreciarán.
-
Si va a viajar en coche, no olvide llevar un GPS. Haga una lista de los lugares que quiere visitar y anote el nombre de las calles en el idioma local.
-
Cuando aterrice en el aeropuerto de Sofía, no tome un taxi por su propia cuenta. Una vez allí, antes de la salida a la izquierda, podrá ver los registros de dos o tres compañías de taxis. Pídales que llamen un taxi por usted.
-
Si quiere visitar Dubrovnik, tenga en cuenta que la ciudad durante el día puede llenarse de turistas que viajan en crucero.
-
Haga un viaje de un día hacia una de las preciosas islas de Croacia y llévese consigo una toalla y ¡mucha protección solar!