La Vía Francígena

Día
1
-
14
Distancia:
339km
/
211mi

De Canterbury a Reims

  • Su aventura por la Vía Francígena comienza en Canterbury, concretamente en la emblemática Catedral de Canterbury.

  • Haga una parada en la Casa Beaney de Arte y Conocimiento (Beaney House of Art and Knowledge) para conocer el alma de la cultura artística de Canterbury.

  • Ábrase paso hasta la costa para contemplar los paisajes históricos de los Acantilados Blancos de Dover.

  • Llegue a Calais, en Francia, y descubra la auténtica gastronomía francesa tras visitar la famosa Torre de Guet, la torre de vigilancia.

  • Viaje hasta Reims para aventurarse en la tradicional ruta de la Vía Francígena.

  • En Reims, descubra la historia religiosa que caracteriza a la ciudad en la Catedral de Reims y en la Basílica de Saint-Remi.

  • Si tiene tiempo, asegúrese de pasar un día en París para disfrutar de una cena romántica antes de continuar su ruta.

Día
15
-
31
Distancia:
417km
/
259mi

De Reims a Lausana

  • Después de Reims, viajé al sur a lo largo de la ruta de acceso al Parque Natural Nacional del Bosque de Oriente para hacer senderismo y ser testigo de la vida silvestre en Piney, Francia.

  • Visite uno de los muchos viñedos de la región, donde se encuentran las casas que albergan las marcas de champagne más famosas.

  • Baje por la ruta hasta la ciudad de Châlons-en-Champagne, hogar de la Iglesia de Notre-Dame-en-Vaux y de la Basílica Notre-Dame de l’Épine, ambas consideradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

  • Mientras esté allí, vaya de paseo en barco por el río Marne hasta el corazón de Châlons-en-Champagne.

  • En Besanzón, la ruta comienza a complicarse, pero sigue siendo lo bastante sencilla como para seguir disfrutándola.

  • Camine a través del Macizo del Jura desde Besanzón. Jura significa “bosque” en céltico, por lo que verá abundante vegetación durante todo el recorrido.

  • Llegué a Lausana, Suiza, para ver la bella arquitectura de su casco antiguo.

Día
32
-
66
Distancia:
884km
/
549mi

De Lausana a Roma

  • Tras una breve estancia en Lausana, siga por la Vía Francígena hasta Montreux.

  • Vaya a ver los murales medievales del Castillo de Chillon.

  • Próxima parada: Pavía, Italia. Una vez allí, llene el depósito con algo de la gastronomía italiana como la pizza local, la lasaña o los ñoquis. Encontrará mucho en lo que elegir en Pavía.

  • En Lucca, experimente las mayores riquezas del lugar mientras camina por sus murallas renacentistas.

  • Después, es hora de ponerse en camino hacia Siena, cuna de la popular carrera de caballos bianual conocida como el Palio de Siena. Viaje en julio o agosto para verlo usted mismo.

  •  Llegué a Roma, la última parada de la Vía Francígena.

  • Vea monumentos como el Coliseo, la Capilla Sixtina o la Fontana di Trevi.

  • Tenga una cómoda estancia en su última noche y descanse para el viaje de vuelta a casa.

Día
67
-
91
Distancia:
1000km
/
621mi

De Roma a Santa Maria di Leuca

  • Sigue los pasos de los antiguos romanos caminando sobre el basolato, el característico pavimento de piedra de la Vía Apia, una de las calzadas romanas más antiguas y de mayor importancia estratégica.
  • Siente la emoción de cruzar Italia de costa a costa, desde el mar Tirreno hasta el Adriático, ¡y date un baño en ambos!
  • Haz una pausa en la región de Campania para probar algunas de las mejores pizzas y mozzarellas de tu vida.
  • Sumérgete en el ambiente animado de las principales ciudades de Apulia. Piérdete por las callejuelas de Bari Vecchia mientras observas a las abuelas sentadas ante sus mesas preparando orecchiette a mano; déjate sorprender por la impresionante arquitectura barroca de Lecce y descubre la historia de Otranto, un precioso pueblo con vistas al mar, conocido por los numerosos ataques de piratas que sufrió a lo largo de los siglos.
  • Vive una intensa experiencia gastronómica en Apulia y descubre los productos de su fértil tierra, entre ellos sus famosas aceitunas y su aceite de oliva. Durante el recorrido por la Vía Francígena, caminarás entre cientos de olivos centenarios.
  • Llega hasta Santa Maria di Leuca, el punto más meridional del tacón de la bota italiana, donde podrás contemplar el encuentro entre los mares Adriático y Jónico y dejar que la mirada se pierda en horizontes lejanos…
Antes de viajar
  1. Lleve zapatos cómodos. Caminará mucho y lo último que necesita son ampollas.

  2. Haga un equipaje ligero. No quiere cargar mucho peso en la ruta.

  3. Entre los días de senderismo, utilice el tren. Es una de las formas más bonitas de viajar a través del paisaje rural europeo.

  4. Lea algo sobre algunas de las catedrales con antelación. Saber algo de ellas antes de la llegada mejora la experiencia.

  5. ¿Hostales u hoteles? Asegúrese de que tiene cada noche cerrada antes de empezar.

  6. Es un largo camino. Tal vez debería practicar haciendo algunas rutas de senderismo antes de comenzar ésta.