¡Exploren Europa con el gusto! Conocer un país a través de su patrimonio gastronómico es uno de los mayores placeres de viajar. La comida es un reflejo tangible de la geografía, la historia y la herencia cultural; existen pocas maneras más agradables de descubrir un país que a través de su gastronomía.

Formar la gastronomía
Los factores más importantes que forman el arte culinario de un país son la geografía y el clima. Son estas fuerzas las que determinan qué plantas y animales crecen y qué métodos de conservación se han utilizado tradicionalmente, lo que, a su vez, influye en los sabores y las texturas de los alimentos. Las mayores influencias humanas son las tradiciones culinarias llevadas por las poblaciones invasoras e inmigrantes. El arte culinario tradicional cuenta la historia del pasado de forma maravillosa y también es fascinante presenciar su evolución en el presente - ¡y delicioso!

Tantas maneras de disfrutar de la gastronomía
Cocina familiar en una casa de huéspedes, sofisticado y refinado arte culinario con estrellas Michelin, un picnic de manjares comprados en un mercado de granja, tapas de "comida callejera", platos típicos de las fiestas tradicionales - éstas son sólo algunas de las maneras en que pueden degustar la vida culinaria de un país.

Hay muchas maneras de buscar restaurantes. Las guías Michelin emplean a críticos profesionales, mientras la Guía Zagat ofrece críticas de clientes. Las oficinas y páginas web de turismo de cada país son excelentes fuentes de información y ofrecen extensas listas de restaurantes.

El movimiento Slow Food promueve la gastronomía ecológica; sus restaurantes asociados sirven cocina local, de temporada y sostenible, y celebra fiestas y eventos culinarios en toda Europa. La Red Patrimonio Gastronómico Regional de Europa fomenta la producción de alimentos regionales como una manera de desarrollar pequeñas empresas y relaciona restaurantes y tiendas agroalimentarias en países asociados.

Jeunes Restaurateurs d’Europe es una organización de jóvenes expertos cocineros en Bélgica, Alemania, España, Francia, Italia, Luxemburgo, Holanda, Austria, Suiza, y Eslovenia. ¡Descubran lo que se cuece en la vanguardia de la gastronomía!

Utilicen también los métodos clásicos de descubrimiento: visiten aquella atractiva cafetería en la callejuela, pidan recomendaciones en su hotel, charlen con los vecinos ¡y busquen las multitudes!

Gastronomía europea – una visita relámpago
A medida que viajen a través de Europa, encontrarán tendencias gastronómicas regionales y grandes similitudes en países adyacentes. Sin embargo, sean pasteles de fruta, salchichas embutidas, quesos o recetas de patata lo que comparen, encontrarán que cada país europeo tiene su propia firma gastronómica singular. Muchos países abarcan más de una sola región, de modo que la cocina también puede variar enormemente dentro de las mismas fronteras. ¡Vamos a ver qué hay sobre la mesa!

Aviso: puede que les entre hambre mientras lean este artículo.

La gastronomía del mediterráneo oriental
¿Se imaginan inmediatamente el aroma de pescado fresco a la plancha, saboreado en una terraza a la sombra que se asoma al mar? ¿De platos aliñados con aceite de oliva, limón y ajo, seguidos por postres de miel?

Turquía, Grecia y Chipre todos gozan de renombre por su versión de mezé (puede que varíe la ortografía), un amplio surtido de pequeños platos sabrosos para saciar el apetito. Los amantes de la carne gozarán con las numerosas recetas deliciosas de cordero, ternera y marisco. Gracias al uso extendido de berenjenas, calabacines, aceitunas, tomates, pimientos y otras verduras, hortalizas, quesos, semillas de sésamo, pistachos y nueces, esta cocina también es un placer para los vegetarianos.

La Gastronomía del Mar Negro
En la costa occidental del Mar Negro, la cocina de Rumanía y Bulgaria se ha visto influenciada por la cocina tanto rusa como centroeuropea, mientras Georgia y la Turquía oriental comparten la impronta de las tradiciones de Rusia y el Oriente Medio. Casi rodeado por tierra, el ecosistema amenazado del Mar Negro desafortunadamente proporciona cada vez menos pescado, aunque se han implementado programas para revertir esta tendencia.

La Gastronomía de la Península Balcánica
De nuevo, encontrarán que las opciones del menú cambian a medida que se desplazan desde la costa adriática hacia el interior.
En Croacia, degusten las ostras, camarones y pescado tanto de agua salada como de agua dulce, y prueben el kulen, una tradicional salchicha de cerdo embutido ¡que da lugar a gran rivalidad entre sus fabricantes!
¿Sabían que tanto Croacia como Eslovenia gozan de la suerte de cultivar trufas blancas y negras en abundancia? A lo largo de los siglos, la cocina de ambos países se ha beneficiado de su proximidad a Italia. En Eslovenia, prueben una de las más de setenta variedades de štruklji, unos sabrosos pasteles rellenos. En Serbia y Montenegro verán una abundante utilización de cerdo, especialmente en la forma de excelentes jamones curados.

La Gastronomía Centroeuropea
Pescado del Danubio, sopas con cuerpo, pimientos rellenos y hojas de repollo, incontables versiones de budines para elegir, pasteles rellenos de semillas de amapola o quesos – estos son algunos de los placeres que les esperan en Polonia y Eslovaquia. La cocina de Polonia es una mezcla de su herencia italiana, francesa, lituana, húngara, armenia, tártara y judía. Encontrarán abundantes platos de carnes y alimentos a base de harina para mantenerse saciados.
Hungría es conocida por su goulash y sus platos a base de paprika, pero existen decenas de otras especialidades para probar.
Si se encuentra en la República Checa en época navideña, ¡utilicen Square Meal para encontrar su lugar para la tradicional comida estival de carpa y ensalada de patata!
Los alimentos de Lituania varían entre las regiones, en función de los productos locales, pero encontrarán el sabroso pan de centeno en cada mesa. ¡Asegúrense de probar las especialidades de pescado y carne ahumado!

La Gastronomía Báltica
El clima agreste de los estados bálticos ha hecho que la producción de alimentos sea un reto histórico, pero en Letonia y Estonia encontrarán abundantes verduras, carnes y pescados, productos lácteos y excelente pan, la columna vertebral de la dieta. La herencia culinaria alemana es bastante evidente en estos países.

El Benelux
Holanda y Bélgica comparten una pasión por una de las delicias esenciales de cualquier recetario: fritjes (patatas fritas), servidas con mayonesa. En Holanda, el rijstafel, un regalo de los tiempos coloniales en Indonesia, es un surtido suntuoso de sabores exóticos que no deben perderse. Prueben un stroop waffle caliente y relleno de caramelo para recargar sus energías. Ninguna visita a Bélgica sería completa sin una ración de moules (mejillones) y una degustación de su famoso chocolate, pero hay muchas más especialidades para probar. La Guía Resto es un buen lugar para hacer una búsqueda de restaurantes.
Rodeado por Bélgica, Francia y Alemania, Luxemburgo ofrece su propia deliciosa interpretación de varias ricas tradiciones gastronómicas.

La Gastronomía Germánica
¡Ah, la fondue y el rosti de Suiza y Austria, combinaciones divinas y sustanciosas de queso y patata - ¡y eso es sólo el comienzo! Dulces sin parangón les tentarán también; al fin y al cabo, se inventó el chocolate con leche en Suiza y los pasteles en muchos países se denominan de manera genérica viennoiserie, ¡por la asombrosa pastelería de la capital de Austria!
Alemania hace pensar inmediatamente en el mundo de wurst, cada clase de salchicha imaginable; todo tipo de pan robusto; budines de todos los tamaños; y fruta deliciosa en sopas, postres y licores.

La Gastronomía Francesa e Italiana
Francia e Italia son los dos gigantes de la cocina europea; su importancia para la gastronomía occidental es casi incalculable. Italia se pobló hace siglos, con la aportación de los conocimientos culinarios de los griegos a lo que sería el imperio romano, lo cual, a su vez, se extendió por toda Europa. Catalina de Médici es famosa por, entre otras cosas, haber llevado las costumbres gastronómicas italianas a la corte francesa en el siglo XVI, muchas de las cuales forman parte de los hábitos alimenticios de hoy en día – ¡como el uso de tenedor!

La renombrada cocina de Italia nos trae pasta, en su sinfín de formas, quesos parmesano y mozzarella, risotto y polenta, pizza, uno de los más famosos jamones curados, prosciutto, ¡sin olvidar el gelato, su conocido helado! La cocina regional varía como siempre y refleja la historia y las tradiciones locales.

En Francia también encontrarán tremenda variedad en la cocina local, desde la gastronomía normanda rica en lácteos hasta los platos provenzales con abundante ajo e influencias africanas o la de la región alpina cerca de la frontera suiza y la Alsacia germánica hasta el árido calor del sur-occidente. Famosa por producir más de 450 tipos de queso, la mostaza de Dijon y un sinfín de otros clásicos, la gastronomía de Francia representa uno de sus mayores tesoros culturales.

La Gastronomía Española y Portuguesa
España cuenta con un clima excepcional para el cultivo de frutas y verduras y se beneficia además de un litoral muy extenso con acceso a abundante pescado y marisco. Quizá es más famoso por sus aceitunas y aceites de oliva, quesos y tapas, los pequeños platos de manjares servidos con la bebida. La Paella es un estofado de marisco y arroz que convoca a todos alrededor de la mesa. La Guía Restaurantia les puede ayudar a decidir dónde comer.
Portugal ofrece una variedad lujosa de alimentos, incluyendo su reconocido bacalhau, el bacalao en salazón. Las influencias moriscas, africanas y españolas se han mezclado durante siglos para crear una maravillosa combinación de sabores.

Malta ofrece una mezcolanza de sabores mediterráneos y africanos, fundiéndose con sus propias especialidades. Prueben el patizzi, un hojaldre con relleno vegetariano, o el pastel de pescado y verduras, lampuki.

EL Reino Unido e Irlanda
Comer en el Reino Unido ha cambiado drásticamente con el paso de los años. Los británicos son muy activos en la producción sostenible de alimentos y en apreciar las riquezas culinarias locales, como sus famosos quesos, inimitables postres y dulces y toda suerte de platos de caza, pescado, cordero y ternera. Los “pubs” tradicionales coexisten junto con un número cada vez mayor de “gastro-pubs” en Inglaterra. Gales celebra muchas fiestas y eventos en honor de su True Taste. La agreste Escocia, conocida por su maravilloso pescado, haggis (embuchado típico) y tortas de avena, se enorgullece de su creciente número de excelentes restaurantes, una lista de los cuales se encuentra en Eat Scotland.

Irlanda, al igual que sus vecinos británicos, produce estupendos quesos y pescados. El clima irlandés es el responsable del famoso pan de soda, ya que el trigo que se cultiva en la isla leuda mejor con bicarbonato que con levadura.

Escandinavia
El mar ubicuo y los duros inviernos otorgan a los países escandinavos similares características gastronómicas. El pescado se consume y se conserva de una variedad de maneras asombrosas, y la abundancia de frutas y verduras veraniegas también se conserva tradicionalmente durante los largos inviernos. Quesos, jamones y pan robusto son elementos básicos en toda Escandinavia, ¡pero Dinamarca, Suecia, Finlandia y Noruega todos tienen su propia visión de cómo comer bien en el lejano norte! El programa New Nordic Food pretende fomentar la producción sana y sostenible de alimentos locales.

Islandia experimenta algo así como un renacimiento gastronómico y ofrece una magnífica cocina contemporánea. Algunos platos favoritos tradicionales son los sandwiches de cordero ahumado, hardfiskur (tiras de pescado seco) y la singular combinación islandesa de chocolate y regaliz.