Islandia, a sólo cuatro horas de vuelo desde España y cinco de Nueva York, no solamente resulta mucho más cerca de lo que usted pudiera pensar, sino bastante distinta a lo que, seguramente, se imagina.

 
¿Dónde si no, se pueden presenciar tales maravillas de la madre naturaleza como un enorme casquete de hielo y varios glaciares, bullentes géiseres lanzando al aire columnas de agua y vapor y humeantes sulfataras, volcanes (esperemos que dormidos) de todo tipo, ríos furiosos y magníficas cataratas, un sinfín de aves, juguetonas ballenas a tiro de piedra de la costa y muchísimas otras sorpresas?

En Reykjavik, la capital,  se sentirá seguro para pasear por sus calles. Acogedora, encantadora, con un aire "pueblerino" y gente amable, pero con las mismas cosas para hacer que en una metrópoli de millones de habitantes y las comodidades y servicios de mayor calidad.

Islandia significa cosas nuevas y diferentes para ver y hacer, en cualquier época del año. Cada una, con su atractivo, características y encanto, ofrece experiencias distintas. Y no se deje engañar por el nombre Ísland (Tierra del Hielo): Islandia puede ser sorprendentemente calurosa en verano cuando el sol brilla casi las 24 horas del día. Y las temperaturas de enero rondan los 0°C.

Aunque los islandeses se enorgullecen de poder leer sus sagas medievales «en el original», no son unos nostálgicos del pasado. La antigua civilización rural ha dado paso a una exuberante creatividad en los ámbitos de la música, la literatura, el teatro y las artes visuales.


La Naturaleza
Islandia es una tierra joven, aún formándose. Los volcanes, los glaciares, las coladas de lava, los acantilados y las cascadas presentan todos los colores del arco iris, en una confrontación única con los elementos: el viento, la luz, el aire transparente, los espacios inmensos...

Aventura y Acción —para todos los gustos
He aquí la ocasión de hacer ejercicio físico en plena naturaleza. Todos los deportes se encuentran al alcance de la mano y según la capacidad de cada uno. Algunas actividades, como la natación en piscinas de agua geotérmica, forman parte de la vida cotidiana, otras son una manera ideal de olvidarse del estrés de la vida actual, y aún otras le dan la oportunidad de luchar contra los elementos, recuperar el espíritu de equipo y ver cómo sus preocupaciones se esfuman.