Escondida en los Montes Balcanes, Bulgaria es una joya natural. Junto al mar Negro, los visitantes pueden disfrutar todo lo que este mar turquesa tiene que ofrecer, incluyendo la vela, el surf, la pesca, el baño o simplemente tumbarse en la arena y dejarse llevar.

Si lo prefiere, las montañas nevadas le ayudarán a buscar aventuras. Podrá hacer senderismo, escalada y explorar alguna de las bonitas cuevas y formaciones rocosas. La variedad de paisajes proporciona un increíble contraste y es una de las razones que atrae a los viajeros a este país único.

Sofia, la capital y también la ciudad más grande, se localiza en la Llanura de Sofía y está rodeada de montañas. La ciudad tiene una historia de 7000 años de antigüedad y en ella se han realizado varias excavaciones de la edad de piedra y la edad del bronze. Además, hay una serie de monumentos, museos e iglesias de interés cultural y arquitectónico.

Plovdiv es la segunda ciudad en tamaño de Bulgaria y se localiza en el valle del río Maritza. Una visita por el centro histórico proporciona imágenes vivas de tiempos pasados gracias a la arquitectura de las murallas bizantinas y a las mansiones renacentistas. El panorama cultural y artístico de la ciudad está lleno de vida, con un gran númeo de ferias, festivales, obras de teatro y conciertos.